Dada la gran popularidad de las dietas bajas en carbohidratos y el interés que generan, en este blog he publicadounos cuantos posts sobre ellas, algunos más genéricos y otros desde perspectivas más específicas. Ya que se han seguido publicando estudios sobre el tema (y su popularidad no parece haber descendido), creo que es interesante intentar hacer un nuevo repaso a toda la evidencia que se ha ido acumulando.
Para ello en este caso voy a recurrir a resumirles un trabajo de revisión, el realizado hace unos meses por representantes de la entidad norteamericanaNational Lipid Association, en concreto el grupo Nutrition and Lifestyle Task Force, sobre las dietas bajas en carbohidratos, includas las cetogénicas. El trabajo se tituló Review of current evidence and clinical recommendations on the effects of lowcarbohydrate and very-low-carbohydrate (including ketogenic) diets for the management of body weight and other cardiometabolic risk factors: A scientific statement from the National Lipid Association Nutrition and Lifestyle Task Force (2019) y se publicó en la revista científica Journal of Clinical Lipidology.

En los siguientes párrafos he extraído y traducido las ideas más relevantes, dejando a un lado las explicaciones técnicas y centrándome en los mensajes principales de fácil comprensión, especialmente los key points y key recommendations.
Dieta Baja En Carbohidratos O Low Carb Para Adelgazar (menú Semanal)
Además, este tipo de dietas pueden tener otras características específicas, como diversos porcentajes en grasas o proteínas o ser capaces de provocar cetosis nutricional. En lo que respecta a la cetosis nutricional, es aplicable a las dietas muy bajas en carbohidratos, siendo las más populares las moderadas en proteínas y muy altas en grasas. Teóricamente la cetosis se consigue cuando se obtiene un valor mayor de 1, 5 al aplicar la siguiente fórmula:
De cualquier forma, hay bastante variabilidad personal y hay personas que requieren reducir la ingesta de carbohidratos por debajo de los 20 gramos diarios para llega a la cetosis. Por otro lado, la adaptación metabólica a la cetosis (cuando se alcanza un nivel de cetonas estable) puede requerir de dos semanas o más.
(...) Los resultados de los metaanálisis y las recomendaciones de organizaciones profesionales sugieren que no hay una distribución de macronutrientes que sea superior para la pérdida de peso o para el manejo de la diabetes tipo 2. La evidencia sugiere que existe una base fisiológica para los posibles beneficios metabólicos de la restricción de carbohidratos en comparación con las estrategias dietéticas con un mayor contenido de carbohidratosen algunos individuos. Los resultados de los metaanálisis indican que las dietas bajas y muy bajas en carbohidratospueden provocar mejoras en los niveles de TG y HDL-C, control glucémico y reducciones en los medicamentos para la diabetes, pero tienen efectos variables en los niveles de LDL-C; sin embargo, a partir de aproximadamente 2 años, no hay diferencias para la mayoría de los marcadores de riesgo cardiometabólico. Además, tres estudios observacionales diferentes, incluido un gran estudio de cohorte prospectivo con seguimiento a largo plazo, han mostrado que una ingesta muy baja de carbohidratosse asocia con una mayor mortalidad. La evidencia también muestra que la adherencia a una restricción severa de carbohidratoses difícil y podría causar efectos secundarios adversos. Además, las dietas muy bajas en carbohidratos y altas en grasa desafían las recomendaciones dietéticas de diversas organizaciones profesionales, ya que restringen o eliminan severamente alimentos asociados con beneficios cardioprotectores y promueven una alta ingesta de alimentos que aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular (p. ej., carnes procesadas o alimentos ricos en grasas saturadas). No hay estudios sobre su impacto potencial a largo plazo en la enfermedad cardiovascular.
Dietas Bajas En Carbohidratos Y Grasas
La decisión sobre si un paciente debe considerar seguir una dieta baja o muy baja en carbohidratos debe tomarse tras un diálogo sanitario-paciente sobre los riesgos y beneficios de estas dietas y las preferencias del paciente. Si se adopta una dieta con muy bajo contenido de carbohidratos, las personas con sobrepeso u obesidad sin diabetes tipo 2 deberían, idealmente, recibir supervisión médica, evaluación inicial y regular de lípidos / lipoproteínas y, cuando sea posible, sesiones múltiples con un dietista para facilitar la adherencia a la dieta con asesoramiento nutricional personalizado y modificación del comportamiento, así como el reemplazo de carbohidratos por ácidos grasos insaturados y evitar el consumo excesivo de grasas saturadas y colesterol.
Las personas que siguen dietas bajas o muy bajas en carbohidratospara el tratamiento de la diabetes tipo 2 deben recibir supervisión médica para ajustar los medicamentos para la diabetes y la hipertensión, según sea necesario. Además, se recomienda la derivación a un equipo de apoyo para el cambio de comportamiento, incluido un dietista, cuando sea factible, para facilitar el cumplimiento de la dieta junto con asesoramiento nutricional personalizado y modificación del comportamiento.

Los pacientes que toman inhibidores de SGLT2 deben evitar cantidades de carbohidratos muy bajas debido a un mayor riesgo de cetoacidosis asociada a inhibidores de SGLT2. La supervisión clínica es esencial para los pacientes con afecciones médicas crónicas que desean seguir dietas bajas o muy bajas en carbohidratos, incluidos aquellos con enfermedad cardiovascular aterosclerótica, insuficiencia cardíaca, diabetes tipo 2, enfermedad renal y enfermedad hepática. Algunos pacientes no deben seguir una dieta muy baja en carbohidratos y alta en grasas, si hay posibilidad o antecedentes de pancreatitis aguda asociada a hipertrigliceridemia, hipertrigliceridemia severa (es decir, propensión a hiperquilomicronemia) o hipercolesterolemia severa hereditaria.
Baja En Carbohidratos: Aprenda A Comenzar Con La Dieta Baja En Carbohidratos De La Manera Correcta (recetas De Dieta Baja En Carbohidratos Fá (paperback)
En definitiva, parece que las dietas bajas en carbohidratos tienen sus pros y sus contras, en función de las necesidades, preferencias y situaciones individuales. Pueden ser efectivas, especialmente en periodos de tiempo cortos-medios, aunque conviene vigilar de cerca todos los posibles efectos, preferiblemente con la ayuda de profesionales, como ocurre con otras dietas. Lo que parece bastante claro es que las posiciones extremas de algunos están poco fundamentadas: ni parecen ser milagrosas, ni tampoco son el mal.
Por otro lado, aunque hay evidencia de que las dietas bajas en carbohidratos pueden ser útiles para algunas personas y/o en algunas circunstancias, por ejemplo, para procesos concretos de pérdida de peso o en situaciones de diabetes tipo 2 (la Asociación Americana de Diabetes la considera una opción dietética viable), es evidente que habría que matizarlas y describirlas más, porque puede haberlas mejores y peores, en función del tipo de alimentos que incorporen. Pero, lamentablemente, esto es algo que prácticamente no se ha investigado. Solo he encontrado un estudio observacional comparando dietas bajas en carbohidratos y grasas, con alimentos más y menos saludables Association of Low-Carbohydrate and Low-Fat Diets With Mortality Among US Adults (2020). Concluyó que las dietas bajas en carbohidratos o bajas en grasas no se relacionaban la mortalidad, y si los alimentos eran saludables, incluso se relacionaban con una reducción de la misma. Así que posiblemente sea más importante hablar de la calidad de los carbohidratos que de su cantidad. Esto significa que prioritariamente deberían provenir de alimentos poco o nada procesados, sobre todo hortalizas y frutas, seguidos de frutos secos, legumbres y cereales integrales. De hecho, creo que a la hora de dar recomendaciones dietéticas en general es más efectivo referirse a alimentos, en lugar de a nutrientes concretos. Lo expliqué y razoné eneste post anteriory lo detallo mucho más en mi último libro Lo que dice la ciencia sobre comer saludable.

Y si por alguna circunstancia (preferiblemente excepcional) decidimos comer algún alimento procesado rico en carbohidratos, hay un sencillo truco que podemos utilizar para seleccionarlos. Se describe en el estudio A comparison of different practical indices for assessing carbohydrate quality among carbohydrate-rich processed products in the US (2020), en el que sus autores analizaron la relación entre diversos tipos de nutrientes en este tipo de productos y concluyeron que la cantidad de fibra se relaciona con una mayor calidad nutricional, obteniendo mejores valoraciones aquellos alimentos que al menos tienen un 10% de sus carbohidratos en forma de fibra dietética. Es decir, que conviene comprobar en la composición nutricionalque de cada 10 gramos de carbohidratos, al menos haya un gramo de fibra. No es un método infalible y no hay que olvidar que hablamos de comida procesada, pero puede ser un recurso rápido para casos puntuales.
Beneficios Comprobados De Una Dieta Baja En Carbohidratos
De cualquier forma, les recuerdo que este post no ha sido más que una recopilación (y traducción) de las ideas clave, el documento completo (delibre acceso) incluye mucha más información y más de un centenar de referencias.El objetivo de seguir una dieta baja en carbohidratos, también conocida como dieta cetogénica, es conseguir que el organismo sustituya la glucosa por una mayor proporción de grasas y aminoácidos (proteínas) como principal fuente de energía.
“Esto provoca en el cuerpo un estado de cetosis fisiológica. La cetosis implica que, cuando hay menos carbohidratos disponibles, se requiere de menos insulina, lo que conduce a una reducción de la lipogénesis (almacenamiento de grasa corporal) y, por tanto, una menor acumulación de grasa”, señala Alma Palau, presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas (Cgcodn).

La especialista explica que después de aproximadamente tres días de ayuno o de una ingesta de carbohidratos drásticamente reducida (menos de 50 g/día), las reservas de glucosa se vuelven insuficientes tanto para la oxidación normal de grasas como para su suministro al sistema nervioso central (SNC). En este sentido, expone que “el SNC debe encontrar una fuente de
Dieta Baja En Carbohidratos Y Azucares Para Bajar De Peso By Jorge
En definitiva, parece que las dietas bajas en carbohidratos tienen sus pros y sus contras, en función de las necesidades, preferencias y situaciones individuales. Pueden ser efectivas, especialmente en periodos de tiempo cortos-medios, aunque conviene vigilar de cerca todos los posibles efectos, preferiblemente con la ayuda de profesionales, como ocurre con otras dietas. Lo que parece bastante claro es que las posiciones extremas de algunos están poco fundamentadas: ni parecen ser milagrosas, ni tampoco son el mal.
Por otro lado, aunque hay evidencia de que las dietas bajas en carbohidratos pueden ser útiles para algunas personas y/o en algunas circunstancias, por ejemplo, para procesos concretos de pérdida de peso o en situaciones de diabetes tipo 2 (la Asociación Americana de Diabetes la considera una opción dietética viable), es evidente que habría que matizarlas y describirlas más, porque puede haberlas mejores y peores, en función del tipo de alimentos que incorporen. Pero, lamentablemente, esto es algo que prácticamente no se ha investigado. Solo he encontrado un estudio observacional comparando dietas bajas en carbohidratos y grasas, con alimentos más y menos saludables Association of Low-Carbohydrate and Low-Fat Diets With Mortality Among US Adults (2020). Concluyó que las dietas bajas en carbohidratos o bajas en grasas no se relacionaban la mortalidad, y si los alimentos eran saludables, incluso se relacionaban con una reducción de la misma. Así que posiblemente sea más importante hablar de la calidad de los carbohidratos que de su cantidad. Esto significa que prioritariamente deberían provenir de alimentos poco o nada procesados, sobre todo hortalizas y frutas, seguidos de frutos secos, legumbres y cereales integrales. De hecho, creo que a la hora de dar recomendaciones dietéticas en general es más efectivo referirse a alimentos, en lugar de a nutrientes concretos. Lo expliqué y razoné eneste post anteriory lo detallo mucho más en mi último libro Lo que dice la ciencia sobre comer saludable.

Y si por alguna circunstancia (preferiblemente excepcional) decidimos comer algún alimento procesado rico en carbohidratos, hay un sencillo truco que podemos utilizar para seleccionarlos. Se describe en el estudio A comparison of different practical indices for assessing carbohydrate quality among carbohydrate-rich processed products in the US (2020), en el que sus autores analizaron la relación entre diversos tipos de nutrientes en este tipo de productos y concluyeron que la cantidad de fibra se relaciona con una mayor calidad nutricional, obteniendo mejores valoraciones aquellos alimentos que al menos tienen un 10% de sus carbohidratos en forma de fibra dietética. Es decir, que conviene comprobar en la composición nutricionalque de cada 10 gramos de carbohidratos, al menos haya un gramo de fibra. No es un método infalible y no hay que olvidar que hablamos de comida procesada, pero puede ser un recurso rápido para casos puntuales.
Beneficios Comprobados De Una Dieta Baja En Carbohidratos
De cualquier forma, les recuerdo que este post no ha sido más que una recopilación (y traducción) de las ideas clave, el documento completo (delibre acceso) incluye mucha más información y más de un centenar de referencias.El objetivo de seguir una dieta baja en carbohidratos, también conocida como dieta cetogénica, es conseguir que el organismo sustituya la glucosa por una mayor proporción de grasas y aminoácidos (proteínas) como principal fuente de energía.
“Esto provoca en el cuerpo un estado de cetosis fisiológica. La cetosis implica que, cuando hay menos carbohidratos disponibles, se requiere de menos insulina, lo que conduce a una reducción de la lipogénesis (almacenamiento de grasa corporal) y, por tanto, una menor acumulación de grasa”, señala Alma Palau, presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas (Cgcodn).

La especialista explica que después de aproximadamente tres días de ayuno o de una ingesta de carbohidratos drásticamente reducida (menos de 50 g/día), las reservas de glucosa se vuelven insuficientes tanto para la oxidación normal de grasas como para su suministro al sistema nervioso central (SNC). En este sentido, expone que “el SNC debe encontrar una fuente de

0 Response to "Las Dietas Bajas En Carbohidratos"
Posting Komentar