Un estilo de vida saludable es un buen comienzo para protegerse contra la ganancia de peso de la mediana edad, que suele ser un problema a medida que la mujer avanza hacia la menopausia, incluso en quienes comen bien y hacen ejercicio con regularidad.
La mayoría de las mujeres, al llegar a esta etapa de la vida, deben aumentar el nivel de actividad y cumplir estrictamente con hábitos alimentarios sanos para permanecer en el peso que tuvieron siempre, señala la doctora Ekta Kapoor, de la Clínica para Salud Femenina de Mayo Clinic, en Estados Unidos.

Se considera que una mujer está en la menopausia cuando ha transcurrido un año desde la última menstruación. Normalmente se presenta hacia fines de la década de los 40 años o a principios de los 50. El período de los últimos años previos a la menopausia se conoce como perimenopausia y se caracteriza por irregularidades menstruales. Durante la perimenopausia, muchas mujeres empiezan a presentar varios de los síntomas que acompañan a la menopausia, incluida la ganancia de peso, advierte la experta.
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Según explica Kapoor, la ganancia de peso se debe, en parte, a los cambios hormonales. Los niveles descendentes de la hormona estrógeno (después de la menopausia) y de la hormona testosterona (con la edad) contribuyen a la pérdida de masa muscular que lleva a quemar menos calorías tanto en reposo como al hacer ejercicio.
Los cambios hormonales también influyen sobre el sitio donde se almacena la grasa y suelen llevar hacia una tendencia a acumular grasa alrededor de la parte media del cuerpo, precisa.
Además de los cambios hormonales, otros síntomas de la menopausia, como los sofocos, los problemas para dormir y los cambios de ánimo, pueden interferir con la capacidad femenina de apegarse estrictamente a un estilo de vida sano y eso también puede contribuir a ganar peso, añade la experta de Mayo Clinic.

El Climaterio Y Cómo Evitar El Aumento De Peso
Asimismo, indica que los factores genéticos también desempeñan una función. De manera que si los padres u otros parientes cercanos de la mujer ganaron peso alrededor del abdomen cuando envejecían, probablemente la mujer corra la misma suerte.
Al considerar todos estos cambios, continuar con el mismo nivel de ejercicio e ingesta calórica de siempre quizás ya no sea suficiente para que se mantenga en el peso, a medida que se avanza hacia la menopausia. Es posible que sea necesario añadir más ejercicio a la rutina habitual.

Los expertos recomiendan a la mayoría de los adultos que hagan actividad aeróbica moderada, como caminar rápido, durante 150 minutos mínimos por semana, o actividad aeróbica vigorosa, como trotar, durante 75 minutos mínimos por semana.
Claves Para Evitar Subir De Peso En La Menopausia
Se aconseja además hacer ejercicios de fortalecimiento muscular dos veces por semana, por lo menos. Y, si se desea perder peso o alcanzar ciertas metas específicas para el estado físico, posiblemente se deba hacer más ejercicio, remarca Kapoor.

Por otro lado, es importante revisar los hábitos alimentarios. Recomiendo elegir frutas, verduras y cereales integrales, especialmente aquellos menos procesados y con mayor contenido de fibra. Evitar o restringir las bebidas azucaradas, como las gaseosas, los jugos, las bebidas energéticas, las aguas saborizadas y el café o el té azucarados. Las galletitas, las tortas, las facturas, el helado y los caramelos deben aparecer solo ocasionalmente en la alimentación. Y se debe reducir también el consumo de alcohol porque añade calorías vacías, sintetiza.
Todo esto puede parecer desalentador al mirar hacia el futuro, pero se debe tener presente que estos cambios positivos en el estilo de vida pueden brindar muchos beneficios a la salud a medida que pasan los años, recuerda la profesional para luego finalizar: Conservar un peso sano reduce el riesgo de una variedad de problemas de salud, entre ellos, hipertensión, cardiopatía, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer, como el de mama, de endometrio y de colon. Además, evitar subir de peso excesivamente con la edad puede permitir ser más activa con el tiempo, lo que finalmente también ayudará a lucir y sentirse mejor.La desaparición de la menstruación conlleva diversos síntomas y uno de ellos es el aumento de peso. Algunas mujeres tienen predisposición a ganar peso en la menopausia, aunque es un efecto ligado también a otras causas y no es en absoluto inevitable. Te explicamos por qué es habitual ganar peso durante este periodo y cómo podemos evitarlo para reducir riesgos de salud a largo plazo. La menopausia puede favorecer ganar peso El fin de la regla está causado por una disminución de estrógenos y suele aparecer entre los 45 y los 55 años. Debemos recordar que no es una enfermedad, sino una etapa vital que conlleva cambios a nivel físico, fisiológico y emocional. Los síntomas más comunes durante la menopausia son: Sofocos: Afectan a la mayoría de mujeres durante los 2 y los 5 primeros años tras la retirada de la regla, aunque también pueden alargarse más tiempo. Consisten en una sensación de calor que viene de repente, unida a sudoración y aumento del flujo sanguíneo en el rostro y en la zona del busto. Suelen aparecer con los cambios de temperatura, aunque el consumo de alcohol o una comida abundante favorecen su intensidad. Osteoporosis: La pérdida de masa ósea es un efecto ligado al paso de los años, pero la disminución de estrógenos acelera este proceso, ya que funcionan como protectores naturales. Por ello, con la menopausia aumenta el riesgo de perder masa ósea y sufrir osteoporosis. Alteraciones psicológicas: aunque no está probada la relación directa entre la menopausia y los cambios anímicos, muchas mujeres experimentan en esta etapa una reducción de la energía, mayor cansancio o aumento de ansiedad. Estos efectos están relacionados con los cambios hormonales, pero la situación personal de cada mujer también juega un papel muy importante. Cambios en el peso: la menopausia está asociada a un incremento de peso. Este síntoma va ligado a un conjunto de factores, donde se incluye tanto los cambios hormonales como la predisposición genética y los hábitos de vida. Disminuyen los estrógenos y sus efectos positivos en nuestro cuerpo Con la menopausia, se reduce en gran medida el nivel de estrógenos y la falta de esta hormona sexual femenina conlleva varios efectos en el cuerpo de la mujer. Uno de ellos es que aumenta la probabilidad de ganar peso. Los estrógenos ayudan a metabolizar las grasas y a reducir los niveles de colesterol en sangre. Además, favorecen la circulación y contribuyen a disminuir la tensión arterial. De esta forma, cuando dejamos de producir estas hormonas, la grasa se redistribuye y aumenta su proporción. Cambios metabólicos Para algunas mujeres, la menopausia conlleva que suba un poco el índice total de grasa y se distribuya en otras partes del cuerpo, sin que eso suponga un cambio relevante. Otras mujeres, en cambio, sí suben de peso de forma importante y pueden llegar a padecer obesidad. Más allá del aspecto estético, el sobrepeso puede ser muy perjudicial, puesto que incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes del tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Además, perjudica a las articulaciones y contribuye a padecer problemas óseos. El sobrepeso durante la menopausia va ligado a cambios en el metabolismo, ya que el cuerpo tarda más en eliminar las grasas, pero también a hábitos de alimentación y actividad. Durante esta etapa debemos poner más atención en no ingerir un exceso de calorías, sobre todo en forma de grasas trans y saturadas, puesto que al cuerpo le costará más quemarlas. Es importante equilibrar nuestra alimentación al nivel de actividad física que realizamos. Se reduce el nivel de actividad física A medida en que cumplimos años, aumenta el riesgo de sedentarismo, algo que es muy perjudicial tanto a nivel físico como emocional. El ejercicio es fundamental y ha de estar presente en todas las etapas de la vida, pero con la menopausia es especialmente importante, ya que permite evitar o reducir muchos de sus efectos. El ejercicio habitual nos ayudará a: Reducir la acumulación de grasa y evitar el sobrepeso. Mejorar la salud cardiovascular. Mantener la masa ósea. Reducir los sofocos. Aumentar nuestro bienestar anímico. Es muy aconsejable realizar 1 hora de actividad física al menos cinco veces por semana, que puede consistir en dar paseos a paso ligero, correr, bailar o acudir al gimnasio, por ejemplo. Lo mejor es adaptar el ejercicio físico a nuestro ritmo de vida, capacidades y gustos, ya que así será más fácil que lo practiquemos de manera regular. Así, no es cierto que la menopausia vaya inevitablemente ligada a ganar peso. Sí es verdad que el metabolismo de la mujer cambia durante esta etapa, pero si llevamos una dieta adecuada y hacemos ejercicio regular, podemos evitar el sobrepeso y, a la vez, aumentar nuestra calidad de vida.

Evita El Aumento De Peso Durante La Menopausia
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Se aconseja además hacer ejercicios de fortalecimiento muscular dos veces por semana, por lo menos. Y, si se desea perder peso o alcanzar ciertas metas específicas para el estado físico, posiblemente se deba hacer más ejercicio, remarca Kapoor.

Por otro lado, es importante revisar los hábitos alimentarios. Recomiendo elegir frutas, verduras y cereales integrales, especialmente aquellos menos procesados y con mayor contenido de fibra. Evitar o restringir las bebidas azucaradas, como las gaseosas, los jugos, las bebidas energéticas, las aguas saborizadas y el café o el té azucarados. Las galletitas, las tortas, las facturas, el helado y los caramelos deben aparecer solo ocasionalmente en la alimentación. Y se debe reducir también el consumo de alcohol porque añade calorías vacías, sintetiza.
Todo esto puede parecer desalentador al mirar hacia el futuro, pero se debe tener presente que estos cambios positivos en el estilo de vida pueden brindar muchos beneficios a la salud a medida que pasan los años, recuerda la profesional para luego finalizar: Conservar un peso sano reduce el riesgo de una variedad de problemas de salud, entre ellos, hipertensión, cardiopatía, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer, como el de mama, de endometrio y de colon. Además, evitar subir de peso excesivamente con la edad puede permitir ser más activa con el tiempo, lo que finalmente también ayudará a lucir y sentirse mejor.La desaparición de la menstruación conlleva diversos síntomas y uno de ellos es el aumento de peso. Algunas mujeres tienen predisposición a ganar peso en la menopausia, aunque es un efecto ligado también a otras causas y no es en absoluto inevitable. Te explicamos por qué es habitual ganar peso durante este periodo y cómo podemos evitarlo para reducir riesgos de salud a largo plazo. La menopausia puede favorecer ganar peso El fin de la regla está causado por una disminución de estrógenos y suele aparecer entre los 45 y los 55 años. Debemos recordar que no es una enfermedad, sino una etapa vital que conlleva cambios a nivel físico, fisiológico y emocional. Los síntomas más comunes durante la menopausia son: Sofocos: Afectan a la mayoría de mujeres durante los 2 y los 5 primeros años tras la retirada de la regla, aunque también pueden alargarse más tiempo. Consisten en una sensación de calor que viene de repente, unida a sudoración y aumento del flujo sanguíneo en el rostro y en la zona del busto. Suelen aparecer con los cambios de temperatura, aunque el consumo de alcohol o una comida abundante favorecen su intensidad. Osteoporosis: La pérdida de masa ósea es un efecto ligado al paso de los años, pero la disminución de estrógenos acelera este proceso, ya que funcionan como protectores naturales. Por ello, con la menopausia aumenta el riesgo de perder masa ósea y sufrir osteoporosis. Alteraciones psicológicas: aunque no está probada la relación directa entre la menopausia y los cambios anímicos, muchas mujeres experimentan en esta etapa una reducción de la energía, mayor cansancio o aumento de ansiedad. Estos efectos están relacionados con los cambios hormonales, pero la situación personal de cada mujer también juega un papel muy importante. Cambios en el peso: la menopausia está asociada a un incremento de peso. Este síntoma va ligado a un conjunto de factores, donde se incluye tanto los cambios hormonales como la predisposición genética y los hábitos de vida. Disminuyen los estrógenos y sus efectos positivos en nuestro cuerpo Con la menopausia, se reduce en gran medida el nivel de estrógenos y la falta de esta hormona sexual femenina conlleva varios efectos en el cuerpo de la mujer. Uno de ellos es que aumenta la probabilidad de ganar peso. Los estrógenos ayudan a metabolizar las grasas y a reducir los niveles de colesterol en sangre. Además, favorecen la circulación y contribuyen a disminuir la tensión arterial. De esta forma, cuando dejamos de producir estas hormonas, la grasa se redistribuye y aumenta su proporción. Cambios metabólicos Para algunas mujeres, la menopausia conlleva que suba un poco el índice total de grasa y se distribuya en otras partes del cuerpo, sin que eso suponga un cambio relevante. Otras mujeres, en cambio, sí suben de peso de forma importante y pueden llegar a padecer obesidad. Más allá del aspecto estético, el sobrepeso puede ser muy perjudicial, puesto que incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes del tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Además, perjudica a las articulaciones y contribuye a padecer problemas óseos. El sobrepeso durante la menopausia va ligado a cambios en el metabolismo, ya que el cuerpo tarda más en eliminar las grasas, pero también a hábitos de alimentación y actividad. Durante esta etapa debemos poner más atención en no ingerir un exceso de calorías, sobre todo en forma de grasas trans y saturadas, puesto que al cuerpo le costará más quemarlas. Es importante equilibrar nuestra alimentación al nivel de actividad física que realizamos. Se reduce el nivel de actividad física A medida en que cumplimos años, aumenta el riesgo de sedentarismo, algo que es muy perjudicial tanto a nivel físico como emocional. El ejercicio es fundamental y ha de estar presente en todas las etapas de la vida, pero con la menopausia es especialmente importante, ya que permite evitar o reducir muchos de sus efectos. El ejercicio habitual nos ayudará a: Reducir la acumulación de grasa y evitar el sobrepeso. Mejorar la salud cardiovascular. Mantener la masa ósea. Reducir los sofocos. Aumentar nuestro bienestar anímico. Es muy aconsejable realizar 1 hora de actividad física al menos cinco veces por semana, que puede consistir en dar paseos a paso ligero, correr, bailar o acudir al gimnasio, por ejemplo. Lo mejor es adaptar el ejercicio físico a nuestro ritmo de vida, capacidades y gustos, ya que así será más fácil que lo practiquemos de manera regular. Así, no es cierto que la menopausia vaya inevitablemente ligada a ganar peso. Sí es verdad que el metabolismo de la mujer cambia durante esta etapa, pero si llevamos una dieta adecuada y hacemos ejercicio regular, podemos evitar el sobrepeso y, a la vez, aumentar nuestra calidad de vida.

Evita El Aumento De Peso Durante La Menopausia
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